Los vinagres certificados, a partir de otoño

En otoño, Córdoba contará con su séptima denominación de origen. Entre septiembre y octubre de este mismo año, el histórico marco vitivinícola de Montilla-Moriles podrá por fin diversificar su oferta de calidad. Será entonces cuando se podrá imprimir un sello de calidad oficial en los vinagres que producirán ocho bodegas del marco cordobés.



La nueva Denominación de Origen Vinagre de Montilla-Moriles nacerá de forma oficial este otoño, después de tres años de complicados trámites administrativos y sobre todo tras la reciente inscripción de este sello de calidad en el registro de la Comisión Europea, que ha sido apadrinado por la Junta de Andalucía. Mientras tanto, sus promotores -el Consejo Regulador de la Denominación de Origen Montilla-Moriles- tienen un duro trabajo por delante.

Según explicó el presidente del Consejo Regulador, Manuel Pimentel, el primer paso ya se ha dado con el nombramiento de una comisión técnica que será la encargada de analizar y proponer a los operadores de la nueva denominación cómo diseñar sus productos.

En este sentido, la comisión se encargará en primer lugar de la inscripción de las marcas en los registros, de crear un órgano de control que vele por la calidad del vinagre cordobés, que califique las partidas actuales, cree un sistema de contraetiquetas y se encargue de la promoción del producto.



De esta forma, entre mayo y junio está previsto la celebración de unas jornadas de divulgación general de la futura denominación de origen. Entre septiembre y octubre, se organizarán unas jornadas técnicas dirigidas exclusivamente a los operadores. Antes de final de año se iniciarán otras acciones promocionales como un plan de medios.

De forma paralela se desarrollarán el resto de los trámites administrativos para el nacimiento oficial del nuevo marco. Así, el 26 de junio finalizará el periodo de información pública necesario para la inscripción de la denominación en el registro europeo. Cuando acabe este plazo, el Boletín Oficial de la Junta de Andalucía (BOJA) publicará el pliego de condiciones de la denominación de origen. En julio, este pliego será remitido a Bruselas. Si la Comisión Europea lo aprueba se autorizará de forma provisional el uso de la marca de calidad.

La nueva denominación de origen del vinagre tendrá una producción anual de dos millones de litros. El 80% se dedicará de forma exclusiva a la exportación a los países de la Unión Europea y a Estados Unidos. El resto se destinará al consumo local. El nuevo marco tendrá la misma extensión que el del vino y afectará a los mismos 17 municipios del Sur de Córdoba que desde hace décadas amparan los vinos de calidad de la provincia.



La denominación de origen del vinagre de Montilla-Moriles será la tercera de Andalucía, después de la de Jerez y la del Condado de Huelva, y la cuarta de Europa tras la de Módena (Italia).

Manuel Pimentel destacó que los mejores gastrónomos del mundo aliñan sus platos con los vinagres procedentes de los vinos generosos, como los que se producen en Montilla-Moriles y en todo el Bajo Guadalquivir "por las excelentes condiciones organolépticas" de las cepas de estas latitudes. Por ello, los responsables de esta nueva denominación trabajan ya con un producto de máxima calidad que esperan que esté en los restaurantes y platos más selectos del mundo.